Reseña: Caldo de Hipocrene

Poemas de un futuro tétrico

Nuevamente, Miguel Adrover Lausell utiliza la ciencia ficción como punto de partida para su nuevo poemario Caldo de Hipocrene. El título se desprende de la mitología griega y hace referencia a un manantial sagrado para las musas.

En el poemario se muestran sucesos y maneras de sentir en los años 2015, 2017 y 2077. Algunos de los acontecimientos que se visualizan en los poemas son la sequía que sufrimos en 2015, una guerra civil puertorriqueña en algún punto del futuro, la llegada de la inteligencia artificial (o tal vez de una inteligencia artificial) y la opresión física y económica que sufriremos según pase el tiempo.

Los temas son una propuesta de ficción especulativa interesante, que disfrutan de un vuelo de imaginación que parte desde este punto específico de nuestra historia. Al igual que en su entrega previa, Quantum Weaver Yocahú, el autor incluye códigos QR para leerse con el lector apropiado y que muestran páginas de Internet. En esta ocasión, la mayoría de los códigos conducen a canciones en Spotify, en vez de videos de Youtube, aunque sí hay alguno que otro enlace a videos o entradas del blog del autor. También al igual que en la pasada entrega, se usa de modo alternado el español y el inglés en muchos de los poemas. Por ejemplo, hay versos que comienzan en español y terminan con estrofas en inglés. En esta ocasión, estos poemas leen más bien como tuits o estatus de las redes sociales por el uso repetido de frases hechas y coloquiales, como “Pa tras ni para coger impulso”, “La piña está agria” o “La cosa está prendía en candela”. Se convierte en una mezcla de conceptos científicos, mitológicos y puertorriqueñismos, que muestran un malestar general con la situación actual del País.

El poemario transmite cólera y pesimismo ante un posible futuro que nos puede tocar. Hay también un sentido de desilusión en todos los aspectos de la cotidianidad boricua, que reflejan nuestro presente y sirve de advertencia hacia el futuro. En cuanto a la especulación dentro de la obra, esperemos que nos salvemos del futuro previsto por Adrover.

 

Caldo de Hipocrene

Miguel Adrover Lausell

Disonante, 2017

Esta reseña se publicó originalmente en El Nuevo Día en agosto 27 de 2017

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0.0/10 (0 votes cast)
Share

Reseña: Voleibol en Puerto Rico

El voleibol boricua

Uno de los deportes que más se practica en Puerto Rico, de manera formal e informal, es el voleibol. No falta una malla en las canchas de las escuelas y en las playas es común ver un círculo de personas al menos volear un balón en la arena. Tal vez no tan obvio es la historia de este deporte en la Isla, que lleva 116 años de vida aquí y disfruta de, discutiblemente, su momento más popular en su historia. Como tomo de referencia tenemos Voleibol en Puerto Rico: 116 años del deporte de la malla alta, del profesor Julio Camacho Mattei, que también fue jugador, además de columnista deportivo en este diario, y se ha involucrado de varias maneras en el quehacer de este deporte.

El libro comienza con un breve recuento de la historia del voleibol y luego relata su llegada a la Isla. Los datos no son muy concretos, pero se especula, según la tradición oral histórica, que el deporte llegó a Puerto Rico con los soldados que invadieron la Isla en 1898, quienes buscaban cómo ejercitar y entretenerse. De ser así, según el libro, este habría sido el primer país latinoamericano en que se desarrollase este deporte. De manera organizada, se reconoce el 1909 como punto de partida para la trayectoria del voleibol en la Isla, en la YMCA de Puerta de Tierra en San Juan. El autor enumera de manera cronológica los sucesos más importantes en el deporte año por año, hasta llegar a tiempos actuales, y destaca tanto la participación femenina como la masculina. Además, incluye un resumen del progreso de nuestros equipos y jugadores de voleibol en el ámbito internacional. Incluye, además, una entrevista con Carmen Rosa Sabater, la única integrante del Equipo Nacional Femenino de 1970 que sobrevivió un accidente aéreo, ya que regresó a la Isla un día antes.

Para los amantes del deporte y aquellos que deseen aprender más acerca del voleibol, este libro les resultará muy ameno. Cuenta con una variada selección de fotos históricas, y datos de equipos y jugadores difíciles de encontrar en otro lugar. Las anécdotas que cuenta son muy interesantes, como el origen del apodo “Puño de Hierro” del jugador Ramón Domenech (tumbó a un contrincante con un remate) o Atahualpa Torres, que, a pesar de su ceguera, dirigió el equipo de Guayanilla. Hay una que otra anécdota más en el tomo y habría sido refrescante e interesante incluir más, ya que le brindan chispa al texto. ¿Quién sabe? Tal vez el profesor Camacho Mattei las guarda para una futura publicación.

 

Voleibol en Puerto Rico: 116 años del deporte de la malla alta

Julio Camacho Mattei

Publicaciones Gaviota, 2017

Esta reseña se publicó en El Nuevo Día en agosto 20 de 2017.

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 1.5/10 (2 votes cast)
Share

Reseña: Notas para reflexionar desde la cuneta (un libro de autoayuda)

Escritos desde la cuneta

A pesar de que los años 2015 y 2016 pasaron no hace tanto, este enero 2017 ha logrado crear una distancia temporal muy marcada. Se han notado cambios significativos tanto en Puerto Rico como en el mundo.  Luego de que Trump ganara las elecciones en los Estados Unidos y aquí comenzaran a sentirse los vientos de una junta de control fiscal, parecería que todo antes de enero pasó hace ya mucho tiempo. Es difícil recordar hasta cómo pensábamos entonces. Por suerte, existen libros como Notas para reflexionar desde la cuneta (un libro de autoayuda), de Ana Teresa Rodríguez Lebrón, que recoge las columnas de Buscapié de esta autora y algunos de sus estatus en Facebook.

Para los que no los hayan leído, el Buscapié es una columna de corta extensión que se publica en este periódico, cuyo tema suele ser contemporáneo, al punto de ser inmediato, escrito por diferentes autores e intelectuales del País. Rodríguez Lebrón es una colaboradora regular y recopiló algunos de estos escritos en un corto libro. La etiqueta de autoayuda que la misma autora le otorga a su obra es el primer indicio de por dónde gira su sentido del humor. En los escritos reflexiona sobre situaciones ocurridas en los años 2015 y 2016, que sirven como un tipo de retrato de esos tiempos.

Algunos temas no han cambiado, como las protestas contra el depósito de cenizas en Peñuelas y nuestra actitud frente a las medidas de austeridad que se han tomado en este periodo. Otros son más específicos, como sucede con “Nirvana”, que muestra la indignación ante la salida de prisión y subsecuente integración en los medios del país del senador convicto Jorge de Castro Font. Otros temas que se tocan son el racismo, el colonialismo y las dificultades que enfrentamos en estos tiempos. Con un guiño sarcástico y mordaz, esots escritos cortos y concisos invitan a la reflexión. Después de todo, tal vez sí sea un libro de autoayuda: afortunadamente, no, como los que hace Paulo Coehlo, pero es el que necesitamos para no olvidar nuestra historia reciente.

Notas para reflexionar desde la cuneta (un libro de autoayuda)

Ana Teresa Rodríguez Lebrón

Disonante, 2017

Esta reseña se publicó originalmente en El Nuevo Día en agosto 13 de 2017.

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 5.6/10 (8 votes cast)
Share

Reseña: Caja de fractales

Futuro geométrico

En el siglo pasado, cuando se pensaba en el futuro y se hablaba de él, la imaginación solía correr hacia carros voladores, robots sirvientes y viajes interespaciales. Llegó el año 2000 y el futuro resultó ser más parecido al presente de lo que nos imaginamos. Hoy día, sin embargo, hablar de los años venideros, generalmente, conlleva pensar en una distopía o futuro desalentador. Precisamente, en la novela Caja de fractales, del puertorriqueño Luis Othoniel Rosa, el futuro descrito llegará con irremediables convulsiones sociales.

El autor nos pinta varios periodos a partir del 2018. Según la obra, en este año, Puerto Rico sufre de varias desgracias: es el comienzo de la Gran Hambruna, el gobierno utiliza su poder militar para controlar las masas y la escasez impera.

Para intentar lidiar con la catástrofe que aflige a la sociedad, la trama se centra en la historia de tres amigos: Alice Mar, Trilcinea y Alfred. Estos personajes siempre estarán en busca de un mejor futuro. En el transcurso de la historia, que cubre los años 2018 y 2040, aparecen otros personajes, como el Jefe, Thiago, el profesor O y la Artista Chilena. La historia introduce varios elementos. Entre ellos se encuentran La Catedral, que es un tipo de refugio legendario, objeto de la búsqueda de los personajes; la aparición de alienígenas, y de una enfermedad mortífera que afecta a gran parte de la población.

El tono de la narración tiende a ser filosófico por naturaleza. Las causas del deterioro social, la manera en que los personajes se enfrentarán a la vida, las relaciones, la muerte y la represión se discuten en profundidad en tertulias animadas por drogas y alcohol. Además de la trama principal, también se entrelaza una subtrama situada en un futuro lejano (2700). A lo largo de ella, se describe lo sucedido en la Tierra, pero desde un punto de vista alienígena y arqueológico, en que se discuten hallazgos, como si nosotros fuéramos una sociedad antigua, como hoy día hablamos de los griegos o los romanos.

Caja de fractales ofrece una visión interesante del futuro que podemos develar en estos momentos desde nuestro presente. La estructura del pasado repercute en el futuro infinitamente, así como se repiten en un fractal las figuras geométricas; de ahí el nombre de la obra. Es el tipo de juego literario dirigido a un público interesado en descifrar los retos literarios y metafísicos que les presenta el autor.

Caja de fractales

Luis Othoniel Rosa

Editorial Entropía, 2017

Esta reseña se publicó originalmente en El Nuevo Día en agosto 6 de 2017.

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 4.5/10 (8 votes cast)
Share

Reseña: El cuento de la criada

Historia de una distopía

Desde los ataques terroristas a las torres gemelas en Nueva York, la ciudadanía estadounidense decidió entregar sus derechos a cambio de lo que perciben es la seguridad. Lo vemos en los aeropuertos, donde los viajeros permiten que se le fotografíe desnudos antes de abordar un avión. El fundamentalismo religioso cristiano también ha gozado de popularidad desde entonces y ha impulsado cambios en las leyes de ese país, especialmente desde la llegada del presidente actual. Al leer El cuento de la criada, de la canadiense Margaret Atwood y traducida al español este año, uno podría pensar, equivocadamente, que se escribió en tiempos recientes, en vez de 1985. No obstante, como toda buena ciencia ficción, abre paso para la reflexión y para considerar un posible futuro si el presente continúa su curso.

La novela toma lugar en Gilead, que no es nada más que los Estados Unidos luego de que un sector cristiano fundamentalista tomara control del gobierno. Desde el punto de vista de Defred (Offred, en inglés), la protagonista y criada del título, conocemos este estado totalitario y patriarcal. Defred es una criada que viste de rojo y cumple una función importante en la sociedad: procrear. Estas criadas las alojan familias de una elite social para darles hijos a estos matrimonios. Se les provee un vestido rojo que las cubre por completo y un tipo de hábito, cuyos bordes se extienden como alas gigantes y ocultan sus facciones de los demás. Una vez estas criadas de rojo cumplen su función en un hogar, pasan a otro a tratar de repetir la hazaña.

Hay otros tipos de criadas, con roles más tradicionales como limpiar y cocinar, que visten de manera semejante, solo de verde y sin el raro sombrero. Las esposas de los hombres de elite, llamados “comandantes”, visten de azul y son las que gozan de más privilegios que las demás. No obstante, en esta distopía, las mujeres no tienen derecho a nada. La persecución religiosa y moral es la orden del día, en que se linchan a aquellos que desafían la autoridad.

El punto de vista de Defred nos permite vivir la opresión de este lugar de manera convincente. Poco a poco, ella nos revela cómo funcionan los códigos sociales. Además, nos cuenta cómo sucedió el cambio de una democracia a una teocracia y cómo ella llegó a ser lo que es. En el transcurso de la obra, Defred se involucra en las intrigas del hogar al que ha sido asignada, a la vez que descubre una red insurgente que intenta sacarle información.

El cuento de la criada ofrece una óptica de las tendencias sociales que se podían apreciar en la década de los años 1980, pero que se han vuelto relevantes en nuestra actualidad. Además, crea suspenso e intriga en los lectores, que querrán saber cómo es esta distopía y qué le sucederá a la protagonista una vez se involucra en el enjambre de la trama. Al igual que con 1984, de George Orwell, es interesante (y espantoso) ver las semejanzas de la obra de Atwood con la actualidad.

 

El cuento de la criada (The Handmaiden’s Tale)

Margaret Atwood

Editorial Salamandra, 2017

Esta reseña se publicó originalmente en El Nuevo Día en julio 30 de 2017.

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 5.8/10 (8 votes cast)
Share

Reseña: Nada que contar

Cuentos cotidianos

¿Qué determina un suceso digno de contar? ¿Necesita ser un evento significante, como un asesinato, un robo o un desastre natural? ¿Podría ser algo más cotidiano, como un tapón, tener alguien con quién hablar o buscar un regalo de Navidad? La realidad es que no importa el suceso, sino la manera en que se cuenta. Tal vez este sea el mensaje implícito de Nada que contar, un libro de cuentos de Bárbara Salazar, autora de origen cubano, que actualmente reside en los Estados Unidos.

El libro se compone de siete relatos diversos, aunque la protagonista en algunos de ellos parece repetirse. Tratan temas cotidianos y se muestran reflexivos ante las situaciones que acontecen. “La rifa”, por ejemplo, trata de una mujer en la mediana edad que se gana una estadía en una hospedería en Colorado en plena temporada de esquí. Allí conoce a un hombre que muestra interés en ella, pero actúa de manera errática: la deja plantada en cenas y así por el estilo. “Prisa” es una anécdota de cómo una joven llega a la ciudad para emprender el resto de su vida. Por su parte, “El esperpento” parece relacionado con el primer cuento de alguna manera, ya que se ambienta en el mismo estado norteamericano. “El cuenta cuentos” relata la historia de los padres de la protagonista: cómo se conocieron, la tuvieron y luego se separaron, así como cuál era la relación postruptura. “Mariposas” es semejante a “La rifa”, ya que también es acerca de un viaje y un hombre misterioso que pasea a la protagonista por un pueblo latinoamericano. “La nota” trata de unos pacientes de enfermedades mentales. Por último, “¿Qué pasó con Lydia?” es una historia confusa acerca de un acontecimiento cotidiano, al parecer, pero que luego se revela como un acto criminal.

Las situaciones en las que la autora coloca a sus personajes son interesantes y muestran un buen sentido de lo que podría ser un buen cuento. No obstante, las narraciones se beneficiarían de una preocupación mayor en cómo narrar en vez de qué narrar. A los cuentos les hace falta conflictos que muevan la trama, en muchos casos, y más honestidad con los lectores, en otros. Así no se valdría de situaciones en que todo era un sueño o una alucinación. Es el tipo de madurez narrativa que solo se obtiene escribiendo y leyendo más.

 

Nada que contar

Bárbara Salazar

Editorial EDP University, 2016

Esta reseña se publicó originalmente en El Nuevo Día en julio 23 de 2017.

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 3.9/10 (9 votes cast)
Share

Reseña: Horror-REAL

Los horrores del futuro

La gente puede enredarse con la ciencia ficción. Para muchos, el género se supone que prediga el futuro, pero ese no es su verdadero propósito. La verdad es que la ciencia ficción toma como punto de partida la realidad contemporánea y trata de imaginarse las consecuencias y los escenarios posibles que la ciencia y la sociedad de su época pueden lograr. Por eso, por ejemplo, Frankenstein, de Mary Shelley, es una reflexión acerca de cómo la ciencia del siglo XIX podría causar estragos éticos en aquella época, y no es un manual de cómo revivir a un ser humano. Horror-REAL, de la puertorriqueña Alexandra Pagán Vélez, utiliza nuestra realidad actual para imaginarse diferentes escenarios posibles.

Es difícil catalogar esta obra como novela o libro de cuentos, ya que todo sucede en una misma realidad interconectada, pero cada sección trabaja con una situación distinta. Sucesos del primer cuento (optaré por llamarlos cuentos, por eso de la simplicidad), como el genocidio de niños, repercutirán en los demás relatos, hasta el final. Sin embargo, casi todos tienen personajes distintos. El futuro que pinta Pagán Vélez no es alentador. Además de la muerte masiva de niños, vemos una sociedad quebrantada y caníbal (en el sentido literal de la palabra). En esta, el gobierno dicta y reprime, y la salud cuesta tanto que su endeudamiento puede causarte una condena en prisión. En ella, además, el espectáculo de los medios masivos utiliza la crueldad para crear el contenido de sus reality shows.

El panorama que pinta la autora, en esta colección de cuentos novelados (aún lucho con la catalogación), es exagerado, aunque refleja tendencias de la realidad actual. Basta con mirar los titulares y las noticias que se ven en las redes para apreciar el origen del mundo de horror que Pagán Vélez muestra. La obra será difícil de etiquetar, pero lo cierto es que sirve como advertencia —no como predicción— de un posible y terrible futuro.

 

Horror – REAL

Alexandra Pagán Vélez

Editorial Instituto de Cultura de Puerto Rico, 2016

Esta reseña se publicó originalmente en El Nuevo Día en julio 16 de 2017.

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 3.9/10 (11 votes cast)
Share

Reseña: Reinbou

Al final del arcoíris

Decir que Reinbou, la más reciente novela del boricua Pedro Cabiya, es acerca de la Guerra Civil dominicana de 1965, sería una explicación demasiado simple que no le haría justicia a este texto. Trabaja con ese tema, sí, pero esta novela es mucho más que eso. Los elementos que componen esta obra, como duendes irlandeses, amor, guerra, política y arcoíris, entre muchos otros, son tan dispares, que es difícil creer que el autor haya logrado integrarlos todos en un solo libro.

La trama se desarrolla, principalmente, entre los años 1965 y 1975. En el primer periodo, se sigue la historia de Puro Maceta, un líder insurgente durante la Guerra Civil en la República Dominicana, cuando los estadounidenses ayudaron a derrocar a Juan Bosch, el presidente electo por el pueblo. Cabiya intercala esta trama con la historia de Ángel Maceta, hijo de Puro, en 1975. A lo largo de estas historias se revelan, poco a poco, las consecuencias de lo que sucedió diez años antes. Ambas se cuentan desde el punto de vista de una narradora que habita nuestro presente y que conversa, en cierta manera, con los lectores, aunque en realidad es una conversación que sostiene con dos chicas. Quien sepa un poco de historia latinoamericana sabe que las consecuencias de la intervención estadounidense en la vecina república tuvo consecuencias graves para los integrantes de la insurrección y el resto del país. La novela no trata de eso, sino de cómo viven y se relacionan todos estos personajes únicos, como la indomable Inma, la mamá de Maceta y enamorada de Puro, el nefasto Molina, hermano del líder insurrecto y uno de los antagonistas en la trama, o el Loco Abril (un personaje desquiciado por razones que se revelan en el transcurso de la novela).

El tono de conversación de la prosa, los saltos en el tiempo y una chispa de lo fantástico logran atrapar al lector sin esperanza de escapatoria hasta el final. Es una lectura que requiere un poco de paciencia, en lo que se revelan los sucesos que, eventualmente, dan explicación a todo, ya que el autor coloca al lector en medio de la trama, sin explicar mucho de primera instancia. Como la misma narradora nos recuerda, se les pide a los lectores que “Atiendan”. Este requerimiento no es un acertijo, sino una manera comedida y muy bien planificada de narrar la historia.

Reinbou es una novela muy bien lograda, en la que los lectores disfrutarán de una historia de amor, envuelta en leyendas, folclore y costumbrismo, dentro de una caja de guerra, historia y desilusión. Como sucede con los duendes irlandeses, al final del arcoíris (en este caso, al final de la novela), está la recompensa, no sin antes disfrutar del camino. Enhorabuena.

Reinbou

Pedro Cabiya

Zemi Book, 2017

Esta reseña se publicó originalmente en El Nuevo Día en julio 9 de 2017.

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 2.4/10 (7 votes cast)
Share

Reseña: Rendición

Estragos de guerra

Las novelas de guerra tienden a tratar asuntos tristes y deprimentes. Al abordar los horrores que se sufren durante actos bélicos, los personajes mueren de maneras inesperadas y traumáticas. Además, casi siempre somos testigos de todo tipo de acto inmoral en que se involucran los protagonistas y demás personajes de la historia. Rendición, la novela ganadora del premio Alfaguara en 2017, aunque es narrada dentro de un entorno de guerra, no podría catalogarse como una novela bélica.

No sabemos cuál es el país en guerra ni con quién este se pelea. Sin embargo, se infiere que se trata de España en algún futuro próximo. Esa imprecisión de espacio les será familiar a quienes conocen 1984, de George Orwell. En esta historia tampoco se menciona dónde ocurre la trama, pero es bastante evidente que se ubica en la Inglaterra de algún futuro cercano.

A través de los ojos del protagonista, cuyo nombre jamás se revela, los lectores vivirán las experiencias que sufre este personaje, debido a la guerra que arropa el país. Debido al avance del enemigo, nuestro protagonista debe abandonar su comarca junto con su esposa (jamás nombrada) y con un hijo que adoptaron, aparentemente refugiado. A este hijo lo llaman Julio. Los únicos otros dos personajes con nombre propio en la novela son los hijos por sangre de la pareja, pero solo sabemos de ellos por referencia del narrador, porque son soldados y no se sabe de ellos. El exilio forzado los llevará hasta una ciudad transparente que se ha construido con el propósito de recibir a los refugiados.

La llegada a esta ciudad absurda —donde todo es transparente, no hay olores y nunca es de noche— completa la segunda mitad de la novela. Aquí los personajes deben ajustarse a este lugar que, a todas luces, es un paraíso utópico, donde nadie se queja y todos están conformes. En este lugar se ejerce una democracia perfecta: provee la salud y la nutrición ideal, y la composición social de clases no existe. Eventualmente, nuestro protagonista se dará cuenta de que la actitud placentera de todos, incluso la de él, es producto de un elemento oculto en la ciudad.

Rendición presenta una situación y un protagonista interesantes. Combina elementos estilísticos de la literatura kafkiana y, como mencionamos ya, orweliana. Es una combinación de novela de guerra y de intriga, dividida en partes. Es entretenida, a pesar de su paso lento y su tendencia a ser repetitiva, en ocasiones. Sin embargo, el final, aunque adecuado, carece de astucia y no satisface del todo.


Rendición

Ray Loriga

Alfaguara, 2017

Esta reseña se publicó originalmente en El Nuevo Día en julio 2 de 2017.

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 4.9/10 (12 votes cast)
Share

Reseña: La ruta de la seda… de tu piel

Travesía poética

Los comerciantes que viajaban por la Ruta de la Seda durante el siglo I d. de C. nunca supieron que así se le llamaría a la red de carreteras y caminos que utilizaban para el comercio. Sí estaban enterados de las aventuras que aguardan al viajero, al igual que los peligros que se pueden enfrentar. La Ruta de la Seda… de tu piel, el poemario del puertorriqueño José E. Muratti Toro explora esos sentimientos que todo viajero ha experimentado y lo combina con la sensualidad de los que añoran regresar a los brazos de un ser querido y la seducción de la travesía.

El poemario está compuesto por poemas divididos en dos secciones: “La ruta de la seda” y “La ruta de los vientos”. Podría decirse que, en la primera, los poemas tienen que ver con la voz poética de un viajero, lejos de su hogar y de su amada. Los versos transmiten la añoranza del ente poético de disfrutar de la compañía de la mujer que ama, tanto en el plano sentimental como en el plano carnal. En estos poemas, la metáfora reina sobre todo. La seda es la piel perfecta de la amante, el valle siempre será el vientre y las montañas, los pechos que siempre lo recibirán. La mujer perfecta, idealizada, será la imagen que guía al lector en todo momento hasta el regreso poético al hogar y la mujer soñada.

Por otra parte, en “La ruta de los vientos” se explora ese amor al viaje, a estar en el camino, desde el punto de vista de quien ya está en el hogar, loco por regresar a la travesía. En estos poemas existe un dilema para el ente poético: desea viajar, pero no quiere abandonar a su amada. También se explora la reconciliación de estar en un solo lugar, dentro de lo acostumbrado y la rutina. El tedio de estar en el día a día con las presiones cotidianas influye en la apreciación del punto de vista poético. Acaba con la incertidumbre del porvenir, aunque con la seguridad que brinda la complicidad de la amante y el hogar.

Más que destacar un solo poema del volumen, La Ruta de la Seda… de tu piel ofrece una sensación en los lectores de haber acompañado al poeta en su travesía, así como si acompañáramos a un mercader en una carretera de China a Roma, locos por llegar al hogar, pero aún enamorados del viaje.

La ruta de la seda… de tu piel

José E. Muratti Toro

Editorial 360, 2015

Esta reseña se publicó originalmente en El Nuevo Día en junio 25 de 2017.

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 4.8/10 (13 votes cast)
Share