Reseña: La caída

Una lucha contra la epilepsia

Aunque no las padezco, la epilepsia y las convulsiones que suele provocar han estado muy presentes en mi vida. Mi padre sufrió ataques epilépticos cuando entró en su sexta década de vida (eventos muy traumáticos para presenciar a temprana edad), una compañera de escuela y otra de trabajo murieron debido a ataques epilépticos y hasta tuve un profesor de maestría que no conducía su auto por precaución a que no sufriera una convulsión al volante. Por tanto, cuando leí La caída, la primera novela del puertorriqueño José Julio Rodríguez, tenía cierta familiaridad con el tema. No obstante, había mucho más que aprender, según me di cuenta al leer este texto.

Esta novela trata de un hombre que ha sufrido toda la vida de convulsiones. Se narra cómo empezaron, qué las provocaban y el tratamiento que recibía en los años ochenta y noventa, en el oeste de Puerto Rico. No es una narración lineal: el protagonista narrador cuenta sus vivencias en tiempos actuales y su historia se devela a manera de retrospecciones largas. A través de sus recuerdos, viviremos no solo sus primeras experiencias con este padecimiento, sino que presenciaremos también las reacciones de sus padres, familiares, amigos y compañeros escolares. Si bien es traumático el periodo de pubertad para cualquiera, más intenso aún lo es para alguien con convulsiones, que sufrió una operación para extirparle un tumor cerebral benigno y que perdió parte de su movilidad en el lado izquierdo del cuerpo. Es un recuento detallado y crudo de las vivencias del personaje, especialmente cuando la libido se le despierta y comienza a tener sus primeras fantasías y obsesiones sexuales con las pocas mujeres que lo rodean.

La novela muestra, además, los efectos sicológicos que pueden sufrir los que padecen de esta enfermedad. La contemplación del suicidio y la soledad que sufren son solo dos de los muchos efectos que sufre el protagonista. A la vez, hay referencias a figuras más conocidas que sufrieron de este mal, como el pintor Vincent van Gogh y el cantante Ian Curtis, de la banda musical Joy Division. Se nota que es una búsqueda por lidiar con la enfermedad que agobia al protagonista hasta que alcanza o no su paz con su destino.

La caída es una obra muy bien narrada, con unas descripciones detalladas y certeras: los lectores podrán visualizar y sentir lo que sufre el protagonista de manera clara lo que a muchos se nos puede hacer casi imposible de describir. Las diferentes intervenciones quirúrgicas y experiencias con los médicos se narran de manera interesante e instan a que los lectores averigüen qué sucederá. Los desenlaces de las situaciones frustran un poco, sin embargo. Esto no sucede tanto por las ambigüedades que suelen tener los resultados médicos, ya que, como podría explicarles cualquiera, así suelen ser en la mayoría de los casos, sino por la manera en que se resuelven las interacciones con los demás personajes en la trama. Estas relaciones tienden a quedarse suspendidas, sin que se resuelvan de alguna manera.

Como mencionado antes, La caída representa la primera publicación de José Julio Rodríguez. Esperemos que sea la primera de muchas.

 

La caída

José Julio Rodríguez

Editorial Laberinto, 2019

Esta reseña se publicó originalmente en El Nuevo Día en abril 28 de 2019.

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